Antecedentes
La indumentaria universitaria tiene su origen en la tradición greco-latina a través
de los hábitos clericales. Ya en las Constituciones del Cardenal Cisneros se dictan normas para la
vestimenta académica, aunque es en la Constitución XII de las promulgadas por Carlos III en 1779
donde se diferencia por primera vez entre distintas disciplinas. Los colores de las titulaciones
españolas fueron regulados por el Real Decreto de 22 de mayo de 1859, que aprueba el Reglamento de
las Universidades del Reino. Recientemente, en una consulta a las universidades españolas sobre los
colores representativos de sus estudios, solo una declaró como característico de la titulación en
farmacia el “violeta”, las trece restantes declararon el color “morado”, sin mayor especificación.